Añoranzas – Un poema lleno de Recuerdos

Spread the love
  • 9
    Shares

Añoranzas

Añoro, la excitación de un viaje
los nervios de la tétrica frontera
la extrañeza de todo ese país añade.

Sueño ese viaje
contigo cada noche.

Añoro, esa playa, donde sale la patera
llena de miedos y muchas esperanzas
y donde el extranjero la encuentra placentera.

Cuando me despierto
aun esta tú hueco

Añoro, ese Kornich, con sus terrazas
abarrotadas y miles de gentes dejándose ver.
A la vez también, comiéndote con sus miradas

Al asomarme a la ventana
tú, nunca estás en mi mirada.
Los recuerdos son ya solo míos
ya no me queda nadie, para compartirlos
¿Qué abre hecho
para merecer esto?

Cuando la vida ya está llena de recuerdos,
no hay ninguna razón para seguir viviendo.

¿Por qué lo bueno
Dura tan poco?
Solo en mitad de la multitud
no encuentro nada porque luchar.
Me deje la vida por ti
sin darme cuenta de tu desamor.

El amor es una enfermedad
que una vez que la adquieres
Ya no tiene cura.
Todos los días, camino y camino.
Camino sin cesar, hacia ningún lugar.

Hoy cerca del asilo, me senté a descansar.
Un viejo con más años que su garrote.
Se puso a mi lado ¿hacia dónde caminas?
Me preguntó, con la cara llena de arrugas.
No sé, le contesté, supongo que camino para no pensar.
Hacia el lugar que vas no hace falta caminar,
Me respondió, solo tienes que escuchar tu corazón.
Mi corazón está hecho añicos de tanto amar.
Pues eres un hombre afortunado, me respondió
Porque cada trozo, es una perla de haber amado.
Entonces ¿Por qué sufro esta locura y soledad?
Esas perlas, me dijo, algún día menos pensado
se volverán a unir, después de sufrir aún más.
Y tu amada, volverá, para cumplir su promesa
de amarte y no separarse ya nunca jamás.
Me giré para encender un cigarrillo maldito.
Pero al volverme, el anciano ya no estaba,
solo un papelito que decía ” estamos “.

Añoranzas por Andrés Montiel Amezcua

Facebook Comments