El descubrimiento de Valerio Cuento fantástico

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El descubrimiento de Valerio

Dedicado con mucho amor a la memoria de mi fallecida abuela Hilda Esperanza Hernández; desde el cielo nos cuidas.

En una de las muchas montañas en el departamento de Copán (Honduras) existe ahí una comunidad de indígenas chortís, en la casita más humilde de allí viven: un joven llamado Valerio junto a sus dos hermanos varones y su mamá. Los hijos no tienen a su padre pues este murió años atrás en un trágico accidente cuando regresaba de traer la leña, por recoger su hacha se tropezó cerca de la orilla y cayó por el abismo de la montaña. Desde entonces la señora tuvo que ser papá y mamá; Valerio por ser primogénito empezó a trabajar al mismo tiempo como: agricultor, leñador, criador de animales, etc. En medio de ambientes duros, hostiles e intensos. Cierta mañana en donde ya casi no había que comer, Valerio saldría a trabajar junto a: Moncho, su perro fiel acompañante en casi todo y Lucero su obstinada pero útil mula de carga.
-¡ya me voy a conseguir la leña!
-si mijo, ten cuidado me acaba de contar don Juan que anoche cuando andábamos en la casa de maría él vio cerca de aquí al ladrón altísimo que tiene una cicatriz larga en la frente y de pelo largo, es el mismo que asaltó a su hijo además a vos te robó los zapatos y el pistoa, Juan vino a llevarse varios vecinos para buscar a ese desgraciado y capturarlo pero ya se había escapado.
-Si lo recuerdo, ha venido varias veces quien sabe de dónde solo para dañarnos, jamás olvidaré como me atacó por la espalda poniéndome un cuchillo en el cuello ojalá lo encuentren algún día, pero no te preocupes tendré mucho cuidado.
– Esta bien, que Dios nos dé un buen día ya nos iremos tus hermanos y yo a seguir trabajando en la milpa, hoy cumple dos meses la plantación ¡tenemos fe en cosechar mucho! Voy hacer muchos ticucosb para venderlos.
– ¡primero Dios así será!
-Acá está el hacha, ya la afilé.
– Gracias, con ella papá siempre trajo la mejor madera hoy haré lo mismo ¡lo extrañamos mucho!

a pisto: Palabra que en Honduras significa dinero.
b Ticucos: Tamales abultados hechos con masa de maíz, no llevan carne pero si frijoles, muy típicos en Copán.

-Siempre lo amaremos que el señor lo tenga en su bendita gloria.

-Sí, regresaré tan pronto como pueda y compraremos la comida.
Después de empacar todo y despedirse además de sus hermanos es como se fue el muchacho con los animales a conseguir leña para venderla; esto él ya varias veces lo había hecho, pues es alguien: responsable, honrado pero más que todo trabajador.
Siguieron el sendero hacia una zona lejana pero ideal en donde solían traer excelente y abundante leña, ya en el sitio afortunadamente hallaron un alto árbol caído por el efecto de un rayo; alegremente él empezó cortarlo, pasaron los minutos y seguía trabajando con mucho fervor cuando de pronto la cabeza del hacha desafortunadamente se despegó del mango, con mucha tristeza Valerio lloró desconsoladamente pues esa hacha era la única de su casa y no seguiría trabajando. Pensó que quizás podía arreglar el instrumento amarrando sus ambas partes entonces fue a su mula a buscar con que lo haría, buscando estaba en las bolsas de carga cuando pisó una parte de rocas flojas en la orilla del terreno alto cayendo inmediatamente en la hondonada.

El descubrimiento de Valerio Cuento fantástico
El descubrimiento de Valerio Cuento fantástico

… pisó una parte de rocas flojas en la orilla del terreno alto cayendo…

El pobre muchacho quedó muy herido pero vivo de milagro, por poco se repite la misma historia de su padre. Después de estar unos minutos inconsciente se despertó por los ladridos del perro que estaba a su lado moviéndolo con sus patas.
El chico a duras penas se sentó, tocó su cabeza ensangrentada, la mayor parte del cuerpo le dolía entonces fue cuando exclamó a gran voz diciendo: Dios, ¡gracias por salvar mi vida! Por favor ayudáme a salir de todo esto también. Inmediatamente tuvo muchas fuerzas y mucho ánimo para levantarse lo cual agradeció al creador además el dolor ya era ínfimo, consintió y acarició a Moncho para ir luego a amarrar el instrumento.
Pero pasó algo rarísimo en ese instante: vio no muy claramente a varios metros enfrente al pie de un árbol a un personaje en cuclillas y de espalda este había cavado, a la par de la tierra sacada tenía una especie de botija la cual enterró. Valerio le gritó fuerte varias veces: ¡auxilio! Pero aquel parecía no escucharle, muy extrañado quiso ir hacia él, en eso este misterioso se paró, se dio vuelta, caminó hacia Valerio y es cuando se observó perfectamente al ser que vestía raramente: El hombre no llevaba camisa por lo cual se le veía unos símbolos extraños pintados sobre el pecho y brazos, usaba un tipo raro de calzón, andaba una especie de sandalias, tenía además grandes aretes en las orejas y en la nariz, portaba unos grandes y coloridos collares en el cuello.
Entonces reconoció que se trataba de un indígena maya pues los chortís son descendientes de estos, lo cual asustó al joven chortí ya que en Copán se extinguieron hace muchísimo; este hombre maya empezó a correr hacia él atrás lo seguían una turba de otros mayas armados con cuchillos, lanzas, etc. el muchacho atemorizado quiso escapar pero desgraciadamente tropezó, con mucho miedo se cubrió la cabeza y dijo: Dios, ¡te pido que me protejas por favor! Cuando de pronto: ¡nadie pasó! Desaparecieron fugazmente sin rastros. Pasmado e inmóvil el zagal no supo que hacer hasta después de un rato por fin reaccionó y comprendió que todo aquello fue una visión; pensó que eso era producto de la caída pues se golpeó fuertemente la cabeza, miró en donde fue enterrado al parecer algo valioso propiedad del sujeto misterioso, el curioso se puso a escarbar como pudo. Halló restos de lo que fue la botija, el pasar de los siglos la deterioró.
El joven aterrado inmediatamente soltó los pedazos de botija comprendió que la visión fue real. Se fijó en algo verde sobresaliente de los escombros escarbó más profundo hasta encontrar: pulseras, anillos, aretes, brazaletes hechos a base de piedras bellas, había de varios tamaños otras rocas de colores, pero le llamó la atención sobre todo un collar hecho con unas piedras verdes en ellas hay unas raras inscripciones. No supo exactamente que era todo aquello, en cambio sí sabía que conseguiría mucho por ello. Ya era después de mediodía tomó la decisión de llevar todo escondido en la bolsa de carga que andaba la mula. Se fue junto a sus animales apresuradamente sin buscar los restos de la desgraciada hacha, cerca de la noche por fin llegó a la humilde casita. Allí únicamente estaba su hermano de 7 años los demás salieron a la casa de un vecino, Valerio se quedó dormido en una silla pero de pronto lo despertó unos ruidos extraños provenientes de la habitación, se levantó a ver qué pasaba y dijo:
-Juan ¡no lo hagas!
-Quiero seguir jugando con tus maúles (el hermano curioso halló las piedras y lo demás en la bolsa de carga que estaba “escondida” debajo de la mesa y él pensaba que las piedras de forma algo redonda eran canicas)
Valerio seguía regañando pero en eso llegó su familia:
-¿Qué son esos gritos? (dijo la enojada madre) ¿y esas cosas en el suelo? Valerio, ¿En dónde está la leña? Y ¿Por qué andas sangre en la cabeza? ¿Te golpeó Juan?
El chico muy calmado, empezó a relatar en privado los sucesos de principio a fin a la señora cuando ella le limpiaba las heridas; después de escucharlo la mamá cargaba y contemplaba el raro collar mientras decía: -Lo importante es que gracias a Dios estas vivo. La verdad es difícil de creer todo eso de ver un maya en visión, no se las robaste a otro pues no eres ladrón. Tú siempre has sido un hijo honrado por eso intentaré creerte; ¿y qué vas hacer con todas estas cosas?
-Yo solo trataré de averiguar cuánto valen ustedes sigan trabajando en la milpa, mañana temprano iré a las ruinas mayas de Copán ahí los encargados si saben el valor. Así es como se iría aunque gran parte de la noche buscó muchísimo hasta recuperar cada una de las piedras que su hermano inocentemente dispersó. Al otro día después de haber bajado la montaña alta el joven con su mochila llena con los objetos mayas caminaba por el sendero pedregoso, de repente miró a la par del camino que entre los árboles estaba un extraño animal el cual jamás había visto, como buen curioso dobló a la derecha siguiendo sus raras huellas las cuales no eran de un animal que el haya visto antes, pero aquel ser misterioso se movía a una velocidad impresionante y terminó por escaparse fugazmente sin dejar huella u otro rastro alguno; eso desconcertó bastante al muchacho, cuando el chico regresaba pensativo al camino observó desde cierta lejanía que por el sendero pasaba aquel ladrón peligroso de la cicatriz en la frente, Valerio se escondió rápidamente detrás de unos altos arbustos. Esperó muchísimo tiempo para salir, se percató de que el maleante ya no estuviera y le agradeció mucho a Dios por ello. Luego llegó a las ruinas en donde fue un asentamiento importante maya que cuenta con: campo de pelota, escalinata, esculturas, templos, etc. Valerio buscó a los expertos del lugar, después de mostrar los objetos y contar toda la historia a uno de los señores: -Muchacho, ¡esto es increíble! has descubierto piezas de historia nacional. Pero más increíble y no termino de creerte es que vistes todo en visión; para creer más llévame a mí y a los otros al sitio donde las hallaste. -Así lo haré señor Ávila.
-Lo más importante de lo que descubriste es este collar, le perteneció al místico fundador de la civilización Maya acá en Copán el gobernador Kinich Yax Kuk Mo; el collar esta hecho sobre todo de jade estas inscripciones son del gobernante, ya sabíamos del objeto y de sus siete marcas por un muro en uno de los templos de aquí. Allí el líder máyense aparece usándolo tiene exactamente estas mismas siete grabaciones y el mismo número de piedras.

El descubrimiento de Valerio Cuento fantástico
El descubrimiento de Valerio Cuento fantástico

-¡Esta macanudoc eso don Julio! La verdad ese collarsote siempre me llamó la atención mucho más de todo lo que hallé.
-Escúchame con atención porque de ahora en adelante tu vida no volverá a ser igual; Se te dará una gran recompensa económica, estas piezas históricas serán exhibidas en nuestros museos, tú serás recordado como el gran descubridor. El chico llorando pero esta vez de alegría abrazó al señor con emoción y dijo: La gloria sea a Dios señor Ávila, pues gracias a él y su milagro estoy vivo. Algunos meses después amaneció diciendo un diario del país esto tan importante:

C macanudo: palabra que en Honduras significa que algo esta excelente.

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El descubrimiento de Valerio por Cesar Alberto Enriquez Juarez

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