Entré a este Mundo Sin Querer

Entré a este Mundo Sin Querer

Espiritualidad Alma y Ser

Entré a este mundo sin querer. Claro está que a nadie se nos pidió permiso o se nos preguntó si queríamos nacer. ¿A ti te pidieron permiso o simplemente naciste?

Yo también, un día abrí los ojos sin que nadie me consultara nada. Me encontré con quienes serían mi familia y entonces comencé mi vida llorando, riendo, gateando, corriendo, saltando. Hasta que me di cuenta que no me dejaban seguir adelante, en este mundo, si no trataba de entenderlo todo.

Un mundo complicado de ideas

Entonces traté de comprender, saque conclusiones, me conté una historia y me di cuenta que la lógica es como un laberinto de mentiras. Un laberinto sin salidas ni llegadas, de todas las tardes y todas las mañanas. Me di cuenta que tenía que cumplir con ciertos requisitos. A su vez, los demás me debían su comportamiento como una actuación demencial en un teatro de marionetas.

Entré a este Mundo Sin Querer
Entré a este Mundo Sin Querer

Filosofías Antiguas – Entré a este Mundo Sin Querer

Algunas filosofías antiguas nos aseguran que la lógica es el invento del diablo. Que a través de ella manipula al ser humano. La lógica, la razón, son el invento que nos lleva a las guerras, al dolor, y finalmente, a la depresión.

Porque la lógica nos dice que los demás deberían ser como nosotros creemos que deberían ser. ¿Qué clase de egocentrismo es esto? ¿Ustedes que piensan?

Conforme fueron pasando los años

Conforme fueron pasando los años, encontré entre cuestiones poco alarmantes, el estrés, un compañero de vida.

Pero un día comencé a meditar, a contactar con ese ser que estaba perdido en mi. Cuando lo halle, me di cuenta que no tenía espacio. Que estaba siendo llevado a todas partes a la fuerza por los pensamientos y por las emociones. Noté que era él el que estaba cansado. Me di cuenta que era él, el que tenía esas feas sensaciones de vacío.

Tome la decisión de dejarlo observar. De dejar ese espacio que merece para que pueda decidir él y no las emociones ni los pensamientos. Entonces aprendí a verificar quién soy. 

Cuando comencé a conocerme, a conocer mi sombra, algo comenzó a cambiar. Lentamente comencé a dejar de proyectarme en los demás entonces pude ver por primera vez frente a frente. Logré reconocer. A saber que todos somos “Uno”. Y extrañamente tuve cierta conexión con los árboles,  no entiendo que. Así que mejor lo dejaré ahí.

Entré a este Mundo Sin Querer
Entré a este Mundo Sin Querer

Cerrando la idea

Como conclusión, todo lo que escribo es una invitación a que conozcamos nuestras mentes. Conoce tu mente. Es tuya, se te fue dada. Encuentra lo que hay dentro. Abandonemos el automatismo y sepamos quiénes somos. No tenemos que buscar ser, ya somos. Necesitamos conocer. 

No dejes que una emoción te lleve donde quiera, al igual que las ideas. La mente es un fluir que no puede detenerse, de ella depende tu vida. Entonces, no se trata de detenerla, se trata de escucharla para saber quien eres. Puedo asegurar que la mente tiene un mecanismo que lentamente irá acomodando todos los cables a medida que tengas el valor y la honestidad de conocerte.

En ti solo está la decisión de querer saber, y entonces sabrás desde tu luz hasta tu sombra más oscura. Sólo que cuando veas tu sombra llevarás luz a ella. Eso es.

Entonces el mundo comenzará a cambiar. Con honestidad, con humildad, descubre quien eres. La sombra se disolverá y habrá más luz en tu camino como también en el de los demás.

Gracias por estar, mil bendiciones. Será hasta la próxima. 

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