Tiempo de ser Felices

¿Justificamos la Tristeza y la Ausencia?

Espiritualidad Alma y Ser

Muchas veces he revisado en mi interior para ver como Justificamos la Tristeza y la Ausencia. Ustedes saben que este espacio es para tener un encuentro con uno mismo. No es un encuentro conmigo. Encuéntrense, respiren, están aquí, ahora.

Justificamos la Tristeza y la Ausencia

Aquí dice que la vida es Irónica. La vida no sabe nada de ironías. El ser humano es el que sabe de esas cosas. El Ego las enseña. Nosotros las proyectamos en lo demás porque nos duele conocer las ideas que conviven en nuestro interior.

Es más fácil sentirse mal, “por un vida que en realidad es inocente”, pensando, diciendo y creyendo en su supuesta ironía, que aceptarnos.

Una ironía que aparece luego de que la creamos para no ver, que lo que en realidad nos hace sentir mal, es nuestra manera de pensar. Gracias a todas esas ideas que defendemos, inconscientemente.

El Ego nos inclina a creer que debemos ser mejor. Basado en un punto de referencia que nosotros mismos creamos y pensamos de los demás.

Justificamos la Tristeza

Se necesita a la tristeza para saber que es la Felicidad, dice la frase. Lo que no nos enteramos, es que el mismo mecanismo que utilizamos para llegar a la felicidad, es el mismo que nos genera la tristeza. Con lo cual, si no abandonamos ese mecanismo, siempre nos vamos a ver envueltos en ese mar de pensamientos, que con sus olas nos empuja una y otra vez.

Hay ideas que generan tristeza. Además, no termina ahí la cuestión. Se genera un vicio emocional, en donde la emoción nos arrebata por sorpresa. Es cuando nos sentimos tristes de golpe. Nuestra emoción de tristeza a salido a comer. ¿De que se alimenta? De todo aquello que podamos pensar a su favor. Por eso, pensamos, y luego la tristeza se siente mas fuerte. Es un circulo vicioso en donde pareciera que la necesitamos. ¿Por qué?

Es el precio que debemos pagar por utilizar un mecanismo psicológico que nos provee ese tipo de felicidad que anhelamos.

No puedo citar su nombre porque no lo recuerdo, pero una persona decía:

Por cada hora de felicidad que conseguimos con nuestra manera de ver el mundo, décadas de tristeza se nos cobra a cambio.

Justificamos la Tristeza y la Ausencia
Justificamos la Tristeza y la Ausencia

Cada uno de nosotros deberá buscar por qué piensa de la manera que piensa. Pero hay algo de lo que me he dado cuenta, o al menos eso creo. No es lo mismo pensar; “Estoy triste”, que “Estoy sintiendo tristeza”… Es muy sutil… Aunque no parezca, es diferente, pues una cosas es sentir tristeza y otra muy diferente es SER la tristeza.

Si yo me doy cuenta que estoy sintiendo tristeza, puedo crear esa linea imaginaria que me va a separar de tal emoción y es de donde puedo sentirla con libertad, sabiendo que es solo una emoción. Una emoción que si no alimento, día a día, mes a mes, perderá su fuerza. Tratará de defenderse eso sin duda. Requiere atención. Muchas veces accionamos antes de saber que es lo que nos esta pasando.

Justificamos el Sentimiento de Ausencia

La frase dice que Necesitamos la ausencia para valorar la presencia. No quiero ser muy extenso en este aspecto. Creo que voy a ser directo.

Desmerecemos nuestra propia presencia ocupándonos de arreglar lo de afuera y nunca lo de adentro. Proyectamos todo. No nos observamos.

Si no nos atendemos, si no nos conocemos internamente, nunca vamos a conocer a nadie mas, porque estaremos conociendo al resto de las personas a través de los efectos emocionales que causamos en nosotros mismos. Vemos en los demás lo que no nos gusta de nosotros, en lugar de reconocerlo y abrazarlo. Nuestro sentir de ausencia en gran parte es debido a ese abandono que hacemos de nosotros mismos.

Reconocer, dicho abandono, sería trascenderlo. No hay nada que superar, solo saber vivir.

Resumiendo el por qué Justificamos la Tristeza y la Ausencia

Tiempo de ser Felices
¿Cuánto tiempo necesitas para ser Feliz?

Porque no deseamos ver que somos los creadores de nuestras propias emociones. No lo cito por nada en particular, ni por ninguna religión que yo siga. Lo sito por lo práctico que me resulta el ejemplo… Buda, encontró un árbol y se sentó. Entonces algunas personas buscan un árbol o un lugar tranquilo. Nos sentamos, copiamos sus ropas. Ponemos cara de Buda ja ja perdón por el chiste. Sin embargo, pasamos por alto, lo mas importante, el gesto de Buda. Se sentó… Se rindió de si mismo… Quizá en ese sentar se observó, se escuchó, se sintió y finalmente se liberó.

Cuando esto sucede la Paz llega. Entonces, es cuando somos capaces de experimentar el momento. Cuando respondemos al presente instantáneamente. Porque ya no están esos filtros que nos condicionan ante los demás y ante nosotros mismos. Es necesario dejar de creer, que seremos malas personas si los abandonamos.

Sin esos Filtros, la tristeza pasará como una suave brisa de verano, que tiene su sentido, pero ya no seremos ella. Y la sensación de ausencia simplemente desaparecerá pues sabremos que estamos completos…

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