La responsabilidad de mi relato

La responsabilidad de mi relato – Para reflexionar

Relatos

La responsabilidad de mi relato

Quizá estas palabras que vas leyendo no representen la importancia que deba tener tu tiempo. Sin embargo, en el preciso momento en el que decides navegar en este mar de letras, te abstraes firmemente de la realidad.
Te preguntas hacia donde va a parar este texto. Puede que sea el relato de alguien que también lo desconoce, pero simplemente decide seguir escribiendo, marcando lentamente su rumbo.
¿Cuánto vale tu tiempo? ¿Vale aprender algo nuevo? ¿Vale soñar otros mundos? ¿Vale dibujar y desdibujar un amor con las acuarelas de tu imaginación?
Hoy soñé estar despierto. En ese sueño era un gran escritor. El fracaso de mis letras es la alarma que despierta mi realidad. Este intrínseco mundo que golpea nuestras caras por demás.
El escritor es un bicho raro con la imaginación de varios Dioses y demonios que tratan de escapar del mundo espiritual a través de sus manos. En este momento me pierdo por unos minutos. Entonces, vuelvo…
Mirando la hora veo que ya hemos navegado bastante. Nos hemos conocido. Quizá sea hora de alguna tormenta.
Las causalidades de tu vida te trajeron como lector de este relato, y a mi la responsabilidad de escribirte. Quizá deba decirte que no estas solo en este solitario mundo. Hay una melodía hermosa que cubre todo los espacios vacíos. Una armonía celestial que sueña con los humanos. Pues resulta que tu eres el instrumento que debe sonar, cantar, bailar, correr, explorar, amar… Imagina un mundo pasando a través de ti, siendo tú mismo.
Creo que llegamos a la costa. Uno de los marines de mi imaginación acaba de gritar – ¡Tierra! – No puedo ignorarlo.
Voy a dejar de soñar por un instante. Están llamando a mi puerta.

Fin

La responsabilidad de mi relato  por Walter Fernandez

Tratando de recuperar el hermoso hábito de escribir…

1 comentario sobre «La responsabilidad de mi relato – Para reflexionar»

  1. Todo escritor tiene esos momentos de duda ante la hoja blanca… su instinto de conservación opta por garabatear sobre ella algunos de sus pensamientos y compartirlos con sus posibles lectores, y ello siempre es positivo.

    Shalom amigazo

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