Reflexión del Perdón y los Espejismos – experiencia personal

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Acabo de tener una experiencia personal, en la cual, yo estaba trotando como casi todos los días. Sudando, con el clima ideal para este ejercicio. Diecisiete grados, nublado, poco viento. Escuchando algo de música con mis auriculares.

Entonces, fue cuando llegué a la esquina del gran semáforo, de la gran avenida, en donde a mi me suceden cosas. Pero esta vez iba a ser diferente, aunque todavía no lo sabía.

Antes del hecho, recordé que había olvidado las llaves de mi casa, con lo cual, tuve que volver por ellas. Y que si no fuera por dichas llaves nunca me hubiera sucedido lo que me estaba por suceder.

Muchas veces me sorprendo de cómo la vida, de alguna manera extraña, se sincroniza. La cuestión es que ya estaba llegando a la esquina nombrada. Con el semáforo en rojo, una camioneta detenida sobre la senda peatonal despertó ciertos sentidos de mi ego.

Reflexión del perdón y los espejismos
Reflexión del perdón y los espejismos – experiencia personal

En realidad no estaba sobresaltado por ver al conductor transgredir una regla de tránsito, sino que en cambio, me lo estaba tomando con total tranquilidad aparente. Obviamente, la vida es más inteligente y divertida que yo. Fue entonces, cuando decidió presionar un poco más.

Cuando me encontraba a la altura de la patente de la camioneta, escucho que el conductor acelera y veo como el vehículo se aproxima levemente hacía mi.

Ese fue el momento exacto, la ira que no tenía noción que llevaba conmigo, despertó. No dije nada, pero mientras seguí trotando, con odio observé a ese conductor, que haciéndose el distraído miraba para otro lado.

No sé cómo explicarlo. Fue en un segundo. En donde noté que la camioneta comenzaba a moverse, pero hacía atrás. Y fue tan claro llegar a la deducción de que la persona que fue víctima de mi mirada de odio, solo había intentado ir hacia atrás en vista de su infracción. Al soltar el freno, seguramente el desnivel, llevó la camioneta unos centímetros al frente, en contraposición con los deseos del conductor ¿Y quién puede negar que mañana me puede tocar estar en su lugar? En un error.

Fui víctima de mi odio y casi arrebatado por él. Creía que todo era parte de un ataque hacia mi. Estaba en total negación, con lo que suponía, era mi destino vivir. Como si se tratase de un complot hacia mi persona. Prisionero de un espejismo que pudo no haberme sido revelado y seguir en total inconsciencia. Desde el momento que la vi sobre la senda peatonal, ya sentía una supuesta agresión hacia mi persona en medio de mi camino.

Reflexión del perdón y los espejismos - experiencia personal
Reflexión del perdón y los espejismos – experiencia personal

Suelo perdonar mis errores, por suerte. Pues solo son errores. ¿De cuántos espejismos seremos víctimas, al día? ¿Perdonamos, nos perdonamos?

SEO y Webmaster- Administrador y Editor en www.heyzern.com desde el año 2015 y www.elliterario.com desde el 2016
Escritor, Músico y Técnico en Redes

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